Soñando la noche





"La amé, y sólo después de consumado el beso,
me interrogué sobre el significado de la entrega..."



   Mas ¿si volviese? ¿Si un día la puerta cediera ante la voluntad del retorno y Ella se presentara en sombras, contraluz de un tiempo deslumbrante? ¿Si, inesperada y silente, despertara mi sueño?
¿Si viniera a inquietar mi apetito antiguo ya ofrecerme restaurar los días iguales vividos por serle imposible  brindármelos
diferentes?

   Encontrarme de nuevo en el comienzo y en el fin, frente a la cruel alternativa: con Ella, aburrido, o sin Ella, incompleto.
Como si el vacío y la angustia fuesen inevitables presencias lógicas.

   Tener que aburguesar la angustia y sujetarla a horarios. Perderme y encontrarme otra vez tan perdido con Ella y por Ella,
ambos desconcertados que ya no somos lo mismo ni Ella ni yo ni ambos... ¿Si volviese? me digo... y callo.

   Que tal como me comporto hoy que me acosan recuerdo y ausencias, que soy centro y blancode un doble destino,
echando de menos una doble circunstancia disímil antecedente, inútil pretender puertas, que se me entregan cerradas,
suprimidas llaves y hendijas.

   Estoy circunscrito, atado. No porque tenga razones de clausura sino porque sobran motivos para temer la libertad:
la de juicio, la de acción y movimiento; la de amor.

   Cada una, persiguiéndola, me ha sometido.

   Por todo esto olvido y repito lo ya dich0: si volviese?

   No me queda un cuarto libre. Estoy repleto de mis trastos y mis cosas. Ofrecerle ese vacío llamándola a llenarlo.
Proponer eriales a quien imploro como agua de mi sed.

   Y entre aquello y lo de allá, ni entusiasta ni sosegado, trato de que se me enseñe el itinerario de mi angustia y acabo por convencerme que no es Ella, ni soy Yo sin Ella, o con Ella. Pues soy Yo solo, irreductible a la entrada de alguien más.
Doliéndome. Hastiado antes de nada y, después de todo, inconforme, indeciso, insatisfecho.

   ¿Si volviese?... ¡que nunca estuvo, ni es ni estará! Nos mintió el desierto y perecimos con la fuente en los ojos.

   Y si entonces no fue Ella, aun cuando volviese no lo sería...

   Llegaría y me encontraría lejos. Más allá de antes: cuando presentido, y, tal como entonces, Yo, nacido para nadie.
Con mi propia vegetación inadaptable a otros climas, mis aguas mías y mis íntimos cielos, y andando hacia mi muerte
como Ella hacia la suya.

Filoteo Samaniego. Vaivén. 6. Mas ¿si volviese?

Música: Fantasía Carmen, Sarasate. Interpretada por Ryu Han-Bin y la Sinfonica de Korea (KBS)
http://www.youtube.com/watch?v=uKCiafpDzYo

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